La misión diplomática de Estados Unidos en la capital cubana entregó más de 21.000 documentos de emigración a ciudadanos cubanos en el año fiscal 2006, revelaron funcionarios de la entidad. En el último año fiscal, del 31 de septiembre de 2005 al 1 de octubre de 2006, la Sección de Intereses entregó 21.195 visas de emigrante a ciudadanos cubanos y otras 7.823 visas de visita temporal, de acuerdo con las cifras oficiales. Aunque Cuba y Estados Unidos rompieron relaciones diplomáticas hace más de cuatro décadas, entre 1994 y 1995 firmaron unos acuerdos migratorios, los únicos existentes entre ambos países, que comprometen a Washington a otorgar un mínimo de 20.000 visados al año y enviar de regreso a los inmigrantes ilegales cubanos interceptados en el mar. El volumen de visados entregados en el año fiscal 2006 cumple con el compromiso adquirido por Estados Unidos y supera a los 20.075 concedidos en el anterior ejercicio. Además, en el mismo periodo, las interceptaciones de emigrantes cubanos que pretendían llegar ilegalmente a las costas estadounidenses batieron un nuevo récord. El año fiscal 2006 concluyó con 2.810 balseros cubanos interceptados por guardacostas estadounidenses, cifra sólo superada por los 37.191 detectados en el éxodo de 1994, según el Servicio de Guardacostas. Además, la escasa actividad ciclónica de la última temporada en el Caribe ha sido un factor decisivo en el aumento de las salidas ilegales, según expertos, aunque en el ejercicio fiscal de 2005, pese a la

intensidad de los ciclones, los guardacostas estadounidenses interceptaron a 2.712 balseros cubanos. Cuba ha acusado con insistencia a Washington de incumplir sus compromisos migratorios y fomentar la emigración ilegal mediante la llamada “Ley de ajuste cubano” y su política de “pies secos/pies mojados”, que establece que los cubanos que alcanzan el territorio de EEUU pueden solicitar su residencia permanente un año después. El pasado abril, La Habana acusó a las autoridades estadounidenses y mexicanas de ser responsables del contrabando de personas a través de las costas mexicanas del Caribe. El caso más sonado de emigración ilegal este año lo protagonizaron los llamados ‘‘balseros del puente”, un grupo de quince cubanos que llegaron a un puente de las costas de Florida en enero y fueron enviados de vuelta a la isla. Tras una agria disputa judicial, a mediados de marzo un juez estadounidense les dio la razón y finalmente consiguieron visados de Estados Unidos para viajar al país, aunque Cuba no les dio la “carta blanca” que necesitan para abandonar la isla. Cansados de esperar, siete de ellos decidieron probar suerte de nuevo en balsa y abandonaron Cuba la pasada semana, mientras sus ocho compañeros siguen esperando el permiso de las autoridades cubanas para salir del país legalmente. (Fotos AP)